La
imagen de nuestro comercio es algo vivo y, como tal, necesitado de renovación.
Nuestros clientes siempre esperan ser sorprendidos, desafiados y seducidos por las
ideas y propuestas que les lanza nuestro escaparate. El otoño es un momento
idóneo para la reflexión comercial, para alcanzar con buenos resultados el
final de la temporada invernal.
Claro
que aún tendremos que ajustar nuestro impulso innovador a un presupuesto ajustado
¿Qué será esta temporada? ¿Quizá pintar una pared con un color atrevido o
un nuevo revestimiento? ¿Quizá renovar aquellos maniquís más deteriorados por
otros vanguardistas? ¿Por qué no cambiamos la caja de lugar? ¿Sabes qué nuevos displays
de temporada puedes solicitar a tus mejores proveedores? ¿Pintar o forrar las
perchas y soportes con telas otoñales sorprendentes? ¿Qué tal una Pop-Up con
paraguas multicolores? ¿Y si cambiamos la esencia del aromatizador a una
tonalidad vainilla? Como ves, la lista de posibilidades es interminable… Tu
tienda está pidiendo a gritos un cambio de look ¿Por dónde te apetece empezar?