lunes, 16 de marzo de 2015

¿Brindar experiencias WAW a precio Low Cost?




Vivimos en un momento en el que proliferan espacios de restauración fast food y neotabernas 3.0, dotados de una esmerada decoración pero siempre a precios contenidos, con una oferta similar de cartas novedosas “quinta gama”, diseñadas a la medida del hedonismo gastronómico de aquellos clientes hípster que se mueven por las redes sociales como una extensión de su piel y no están dispuestos a renunciar ni a disfrutar de experiencias WAW ni a la buena mesa.

En la decoración encontramos suelos de baldosas hidráulicas o de madera envejecida y ladrillos y tuberías a la vista forman el esqueleto. Completan la escenografía sillas de estilos variados, muebles comprados en un rastrillo, alguna lámpara o silloncito vintage de aires escandinavos…

Últimamente parece que estos espacios beben de una única fuente estética, continuamente imitada o reinterpretada, y proliferan como setas. Las grandes urbes como Madrid y Barcelona aglutinan la mayoría de aperturas y su clientela apenas tiene tiempo de estar al día de las novedades, la mayoría fusiladas de Londres y Nueva York, que luego se extienden al resto de ciudades españolas. El último garito de moda que abre hoy en Brooklyn encuentra su réplica exacta en Malasaña un mes más tarde. Y al siguiente, en Valladolid.





La igualdad de conceptos decorativos ha venido acompañada de una similitud sospechosa en las propuestas gastronómicas. La mitad de los nuevos sitios que se abren comparten los mismos platos. Los tartares, ceviches y tatakis y steaks tartars parecen encabezar todas las cartas. Muchos de los negocios que están surgiendo, al menos en Madrid, son de hostelería, con fondos de capital riesgo invirtiendo en su puesta en marcha y con un plan de negocio y comercialización muy trabajado sobre el formato de producto que ofrecen y los segmentos del público objetivo al que se van a orientar.

Pero lo que realmente constituye un éxito son los negocios emergentes montados con pocos recursos, pero con ganas de hacerlo bien y mucho trabajo a sus espaldas, en una equilibrada combinación  entre pertenecer a la tendencia y querer, realmente, descubrir nuevos lugares que aporten identidad diferencial. Se trata de dar con la fórmula perfecta: sitios nuevos, de calidad, con una vuelta de tuerca, y una oferta gastronómica atractiva y novedosa.




Prima el contenido al continente, aunque en ocasiones el diseño está a un nivel tan alto como el de los platos. De un lado se encuentran los gastrobares o neotabernas (herencia de los neobistrós parisienses de reciente eclosión), y de otro, los restaurantes de especialización. Se trata buscar una singularidad que te ayude a conseguir un posicionamiento fuerte y único. El abanico de posibilidades es infinito y a veces casi inverosímil. En un mercado tan competitivo, los restaurantes con monoproducto o temáticos tienen un mensaje mucho más claro y contundente, más fácil de retener para el consumidor.

Establecimientos que se aprovechan de espacios pequeños y a menudo mal ubicados, ya que su oferta es tan única y atractiva que el cliente se desplaza. Taquerías, bares denoodles, de street food, foodtrucks que generan los barrios foodie de cada localidad.




La lista de similitudes entre las tendencias que comparten los restaurantes especializados y las neotabernas es larga: cocineros jóvenes e inquietos al frente; cocinas a la vista; interacción con el chef, que lleva los platos al comensal; cartas cambiantes y reducidas; cierta nostalgia y regionalismos en la oferta; medias raciones e incluso menos; recetas que hablan de viajes, temporadas y mercados; productos que buscan proximidad y ecología; gusto en el diseño. La historia, lo genuino, la raíz, lo específico, lo real, aquellas cosas con las que sentirse identificado, en las que creer y que, cuando sean compartidas, conviertan al cliente satisfecho en un prescriptor de calidad: No cabe esperar mejor agente comercial.



viernes, 13 de marzo de 2015

Emprender en Positivo... en A Coruña



El pasado martes, 10 de abril ha tenido lugar la clausura oficial y entrega de diplomas a los participantes del programa de Creación y Consolidación de Empresas y Autoempleo organizado por la Fundación INCYDE, en el salón de juntas de la Cámara de Comercio de A Coruña.

El acto estuvo presidido por D. Marcelo Castro-Rial Schuler (Presidente de la Cámara), D. Jorge Barros Peña (Subdirectos Xeral de Fomento da Contratación e Traballo Autónomo, de la Conselleria de Traballo e Bienestar Social de la Xunta de Galicia, y Doña Ana Santillán Enríquez de Luna, responsable del Departamento de Coordinación de Programas de la Fundación INCYDE.

En representación del conjunto de participantes, presentaron sus proyectos Doña Noelia Vázquez Piñeiro, D. Eladio López Graña y D. Gustavo Martinez Fernández, por la empresa OK3 y Doña Cristina Fernández Llavero por la empresa Signo de Más.

El acto finalizó con un posado colectivo y un vino español en las instalaciones de la Cámara. 

martes, 3 de marzo de 2015

Siento... luego compro



La neuroeconomía ha rescatado aquella vieja polémica afirmación de Sigmund Freud que sostenía que las decisiones que sostienen nuestro comportamiento cotidiano no se realizan en modo consciente. Parece que las emociones se sobreponen a nuestra presunta racionalidad y no somos un frío ordenador, ya que todos nuestros cálculos se hayan imbricados de patrones anímicos como “la aversión a la pérdida” que condicionan el modo en que almacenamos todo nuestros recuerdos: la memoria almacena y recupera una información impregnada tanto de las emociones placenteras como las displacenteras. Parafraseando el conocido aserto cartesiano, podría contrapuntarse al mismo un más certero “siento, luego compro”. Ello justifica y sobre todo explica la permanente inclusión del sexo y la felicidad en la mayoría de las campañas publicitarias.

Los dispositivos de monitorización de la actividad cerebral y escaneo del movimiento ocular (eye & face tracking) y parámetros biométricos como la conductancia eléctrica de la piel, el pulso cardiaco o la frecuencia respiratoria, que ahora proliferan como Apps en móviles o en dispositivos wereables bajo el impulso mediático de la moda del neuromarketing, sondean el impacto emocional de aquellos estímulos que nos llegan por las distintas vías sensoriales: vista, oído, olfato, gusto y tacto son el primer objetivo de la investigación en marketing sensorial. La máquina si detecta una actividad que escapa a nuestra consciencia, pese a originarse desde nuestro organismo, ya que toda emoción origina una reacción fisiológica.




Las empresas necesitan gustar como “marca” tanto o más que los productos y servicios que comercializan. Descubrir qué aspectos y atributos son los que captan la atención del potencial consumidor puede realizarse por un módico presupuesto entre los 8.000 y 20.000 euros. La neurología punta al servicio de la investigación de mercados y la optimación del branding corporativo. ¿Quién iba a pensar hace unos años que para adecuar la oferta a la demanda hubiéramos de tener que hablar de áreas funcionales del cerebro como la amígdala o el núcleo accumbens, implicados en el crucial sistema de recompensa dopamínica que traza la frontera entre el placer del valor obtenido en cada compra y el dolor por ¡tener que pagarlo!, que deciden el frágil equilibrio de la satisfacción obtenida.

El marketing siempre ha querido influir en la mente del consumidor para conseguir el sagrado objetivo incrementar las ventas. Estos dispositivos de medición neurofisiológica que en modo alguno son novedosos, permitirán afinar en nuestra capacidad para detectar qué funciona y qué no, contribuyendo a optimizar la asignación de recursos de diseño y concepción del producto y, lo que es quizá mucho más importante, la construcción de una marca digna de ser amada por sus consumidores, aquellos capaces de generar el mejor marketing, un favorable boca a oído (buzz marketing).




Evitar -por ejemplo- el exceso de luz, dado que dificulta el recuerdo del estímulo presentado; dar primacía a la imagen sobre el mensaje textual; el papel de brindar modelos de consumo en la publicidad que activen en el consumidor las neuronas espejo (aprendizaje vicario); el empleo de actores desconocidos en entornos cotidianos, para fomentar el gregarismo (la necesidad de ser como los demás, para se aceptado) y evitar el castigo de la amígdala; el tipo de color a emplear en el packaging o encontrar el mejor sonotipo y odotipo a asociar a nuestra identidad corporativa; son algunos de los planteamientos que de la investigación del neuromarketing se derivan a la práctica cotidiana de los departamentos comerciales que ayudan a diferenciar el marketing del grano del, por desgracia tan frecuente, del humo y la paja .

Comprender el mecanismo neuronal de valoración de estímulos del cerebro y modo de toma de decisiones no merma la libertad del consumidor ni significa necesariamente que tratemos de manipularlo. Después de todo, ninguna herramienta efectiva está exenta del dilema ético que cuestiona su neutralidad. El para qué de su uso siempre es una responsabilidad individual. Mostrar nuestra mejor versión y tratar de esforzarnos gustar solo es un intento de enamorar al consumidor. Si este no queda plenamente satisfecho, no volverá a comprarnos. La mentira nunca fideliza.





¿Neuropsicomarketing? ¿Marketing experiencial? ¿Marketing sensorial? No importa la etiqueta que queramos poner de moda, para transmitir que somos trending topic. En realidad se trata del mismo esfuerzo interdisciplinar en el que un equipo de psicólogos, neurólogos, visual merchandisers, arquitectos e interioristas aúnan lenguajes y trabajan por el mismo objetivo común, como el que desde hace ya siete viene trabajando Espaciosquevenden, ayudar a tu empresa e institución a vender más y sobre todo mejor. Lograr que la satisfacción de compra de tus clientes sea una experiencia única, una vivencia psicológica positiva que les impulse a recomendarnos y repetir. En esas estamos.



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lunes, 2 de marzo de 2015

¿Quieres que tu tienda sea una Flagship shop?



Nacidas del más puro shopping newyorkino, sobresalen de la oferta comercial que puebla el centro de nuestras ciudades por su gran espaciosidad, su ubicación estratégica y su papel activo en el refuerzo de la imagen comercial generando vistosos y llamativos eventos comerciales. Hablamos hoy de las tiendas flagship, establecimientos especializados en cautivar a sus clientes, brindando una experiencia comercial diferenciada.

Comprar -incluso en tiempos de reactivación económica- ha de resultar siempre una experiencia grata y reconfortante. El cuidado de aquellos detalles que repercuten en la vivencia de compra de nuestros clientes es el más poderoso motor de ventas y el que más directamente incide en un buen boca a oido (buzz marketing).




El auge del canal on-line ha obligado al pequeño comercio a reformular su grado de implicación a la hora de cuidar y potenciar la marca comercial. Ahora hay que duplicar los esfuerzos para despegar al cliente de su smartphone o de su tablet, volviendo a suscitar el placer de "ir de tiendas". Los comerciantes han de trabajar de forma conjunta para crear potencial atractor sobre su calle o zona comercial. Es básicamente una labor de "promoción urbana".

Ello ha originado que la creatividad, el esfuerzo innovador y las propuestas de animación comercial hayan ganado peso a la hora de construir el concepto de establecimiento comercial atractivo y diferente, con una gran personalidad propia: una flagship shop.




Un establecimiento así no se improvisa. Es necesario cuidar al máximo tanto los escaparates como el interior del local, donde cada detalle recuerde al cliente que nos visita una identidad corporativa y un modo único de entender la relación comercial, del que nuestro comprador se empape en cada gesto y a cada paso. La rentabilidad no se busca tanto a corto plazo como buscando una mayor fidelización del cliente, a través de su identificación personal con nuestra marca. Ello puede conseguirse segmentando aquellos clientes claves a los que más nos interesa llegar, mediante eventos tales como pases privados, club de clientes VIP, invitación a la presentación de colecciones de temporada...

¿Buscas reactivar la afluencia de clientes potenciales a tu calle, convirtiendo tu tienda en una flagship shop? ¿Estás dispuesto a subirte al carro de la diferenciación comercial sin un esfuerzo económico disparatado y matar de envidia a tu competencia directa?




En el equipo multidisciplinar que integramos Espaciosquevenden sabemos cómo ayudarte a lograr que tu establecimiento multiplique su potencial atractor, incremente las ventas actuales y se convierta en un establecimiento de referencia comercial en tu ciudad. Cuéntanos tu caso y te brindaremos todo nuestro apoyo profesional y buen saber hacer, para convertir tu tienda o local en una flagship única.

¿A qué esperas para contactar?