miércoles, 8 de marzo de 2017

Talento en femenino


Como cada 8 de marzo, es un buen momento para recordar lo caro que nos resulta mantener el abismo de cristal que supone el desaprovechamiento del talento femenino en la economía europea: un 9% menor del crecimiento esperado (en torno a los 9000 millones de euros).

En nuestro país dicho abismo supone más de un 11% de diferencia entre géneros, lo que resulta intolerable no sólo por razones obvias de justicia y equidad social, sino igualmente por razones de rentabilidad y crecimiento económico.


La perspectiva femenina resulta esencial dado que toman más del 80% de las decisiones de compra, determinando el consumo local a través de sus gustos, preferencias y expectativas. Resuelven mejor aquellos problemas que exigen creatividad en un mundo que no para de cambiar. Su optimismo vital resulta contagioso para una sociedad necesitada de estímulos. Son un potente motor de innovación.

Las cifras son aún escandalosas. No podemos seguir consintiendo que por cada euro masculino, la mujer sólo perciba 81 céntimos, que siga haciendo estragos en el colectivo femenino el “síndrome del impostor”, o que, bien lejos aún de la lógica paridad, sólo 1 de cada 5 asientos directivos lo estén ocupando por méritos propios actualmente mujeres.


Desde Espaciosquevenden somos plenamente conscientes de que debemos redoblar nuestros esfuerzos por identificar los sesgos de género, erradicar los fundamentos de la desigualdad y habilitar herramientas y estrategias para detectar y prevenir hasta la menor conducta discriminativa y trasladar en nuestro quehacer profesional dicha sensibilidad a todas aquellas empresas y organizaciones para las que trabajamos.

Desperdiciar tanto talento femenino es un verdadero despilfarro que, en pos del fortalecimiento de nuestra competitividad empresarial, supone un derroche de valiosos recursos que en modo alguno nos podemos permitir y pone en riesgo nuestra sostenibilidad. Debemos aprovechar un valor único e inestimable. Algo que siempre, y no solamente en días señalados, como el de hoy, debiéramos recordar y responsabilizarnos como sociedad.