jueves, 7 de abril de 2016

Claves del Street Branding




Las zonas céntricas de las ciudades y entornos urbanos que, ya sea de una manera espontánea o a lo largo del tiempo, aglutinan una mayor oferta, necesitan contar con una adecuada estrategia de animación comercial, si es que quieren aprovechar su alto potencial de crecimiento. Las posibilidades que ofrece dicha animación, son casi infinitas.

Todo dependerá de cual sea el objetivo de posicionamiento buscado y de cuan consolidado se encuentre el street-branding, a la hora de ajustar la estrategia de animación comercial, en cinco ámbitos de acción específicos.




Calendario y cronograma de eventos

La elección del momento y secuenciación de los distintos eventos que se desea programar, resulta crucial a la hora de garantizar la afluencia de público y el tránsito de viandantes. No es lo mismo el foco gastronómico, sujeto a horarios específicos, que, por poner un ejemplo, el foco cultural o artesanal.


Estrategia de comunicación


Estrechar la relación con los distintos medios e influencers locales, es un asunto de crucial importancia para reforzar, entre los actores y el público zonal, un sentimiento que refuerce la identidad así como el sentimiento participativo de pertenencia.


Market Branding


Sin una adecuada imagen comercial, cuidada hasta el más mínimo detalle, nuestros esfuerzos de lograr un buen posicionamiento en la mente de consumidor resultarán baldíos. Un potente Street-branding, no se improvisa.



Solidaridad ciudadana


No podemos olvidarnos de la responsabilidad socio-empresarial. Una vez que el público que compra, vincula esta acción de consumo a respaldar una buena causa, el escenario comercial contribuye de modo activo a que la solidaridad interciudadana aflore, contribuyendo a respaldar la notoriedad e implicación en el evento.



Fuerza asociativa


La efectiva articulación de los diversos actores comerciales, medios de comunicación e instituciones locales, no sería posible un marco asociativo que aporte un adecuado background.



Los centros comerciales abiertos son un importante motor económico de nuestras ciudades y un excelente espacio para estrechar los lazos de convivencia y participación ciudadana: venden, al tiempo que hacen ciudad.