No. Nada será como antes. De 2008 a 2014 los hogares españoles recortaron gastos
extra, con la consiguiente repercusión en la rentabilidad del pequeño comercio (15%)
que ha visto cómo ha tenido que esforzarse el doble o el triple, para ni
siquiera obtener la mitad. Factores como la apertura al crédito o la reforma
fiscal que ha supuesto una reducción del IRPF, permitirán que el consumidor
encuentre líquido disponible en su bolsillo, con el que dar rienda a sus deseos
y necesidades, aumentando su confianza de poder realizar una determinada compra.
Si bien parece claro el repunte de consumo del 3,8% que se augura desde los organismos como la Cámara de España, la OCDE o el Banco de España, no es menos cierto que el consumidor que sale de la crisis se parece muy poco al que estaba acostumbrado el pequeño comercio. Los rasgos que definen al consumidor actual, pueden agruparse en los siguientes:
- Realismo selectivo: se consume calidad con sostenibilidad, buscando el ahorro tangible frente a las ofertas gancho. Conceptos como el despilfarro quedaron atrás. El consumidor actual va a la búsqueda de aprovechar un presupuesto de gasto limitado, comparando sin temor a caer en la infidelidad comercial.
- Sofisticación informada: el consumidor dispone de herramientas más potentes y fiables para informarse de lo que ofrece el mercado, comparar precios y conocer la valoración de otras personas. Aplicaciones como Rastreator, Acierto, Google Shopping, Redlaser, Supertruper, Buscaprecios, Carritus, Trivago, Tripadvisor o Booking son ya de dominio público. A ello se suma el intercambio de información a través de las redes sociales.
- Exigencia: el consumidor realista e informado exige mucho más a cambio de lo que va a comprar en un establecimiento. Desea servicio atento y propuestas de valor añadido, atención a sus deseos y necesidades, asesoramiento y, por supuesto, precio.
Por sectores, la Automoción, sector corcho por
excelencia, ha cosechado el apoyo del plan PIVE con casi dos años de
crecimiento sostenido (16% en vehículo nuevo y 3% en ocasión), ventas directas que
redundan en sectores como los seguros.
En Turismo, Canarias sigue llevándose la palma, con la recuperación de destinos como Madrid y el mantenimiento de Barcelona, Málaga y San Sebastián. La afluencia de eventos como la afluencia de Semana Santa multiplicaron en un 8% los resultados hoteleros. Las oportunidades vienen sí o sí de la nuevas tecnologías, que han favorecido una hipersegmentación en destinos (museos, etnográficos, historia, exploración e investigación, eventos) y clientes (Dioks, singles, seniors). Cobran fuerza las ofertas de relax completo, tratamientos exóticos regeneradores o propuestas asociadas a eventos deportivos. Otro nicho de mercado es el gusto por lo natural, asociadas a planes enológicos, micilógicos, pesca salvaje, propuestas nutricionales de tipo vegetariano, vegano o macrobiótico, sin olvidar la distinción gastronómica autóctona, que siempre funciona como reclamo.
Por lo que se refiere al sector Comercio y Servicios, el dinamismo (se espera un aumento del 4% en las ventas) viene de la mano de los electrodomésticos, mobiliario, textil y electrónica. Destacan en resultados los establecimientos o áreas multioferta, por la comodidad de ver satisfechas el mayor número de necesidades con el menor esfuerzo, la valorización del buen diseño bien fabricado, la personalización del servicio y el masstige (iphone, Mercedes-Benz, vinos de alta calidad…).
Un 88% de consumidores utiliza Internet para buscar
información y comparar ofertas, aunque el 44% aún no ha realizado compras
on-line, 12 millones de clientes on-line frente a 15 millones que sólo realizan
la compra in-situ. Aunque la tendencia será que dichas cifras se inviertan en
pocos años, toda vez aumenten los mecanismos de seguridad y confianza que buscan
los usuarios buscan en los pagos y transacciones, en los distintos
dispositivos. La opción sigue siendo Omnicanal, con entregas en 24 horas y
aplicaciones que faciliten al usuario las tareas cotidianas.
Un sector emergente es el Biotecnológico y Sanitario, con un crecimiento de empresas del 30% en los últimos dos años. Casi a diario surgen ofertas de consumo en el ámbito alimentario, energético, medioambiental, sanitario y cosmético. Cada día el consumidor se familiariza más con términos como cosmeceútico, probiótico o nutriceutico, asociados a la biotecnología alimentaria y a la medicina regenerativa, alimentos funcionales, suplementos para favorecer nuestro desempeño intelectual, ropas que liberarán tanto cosméticos como medicamentos, vigilarán nuestras constantes vitales mientras hacemos deporte, tejidos y materiales inteligentes… innovaciones que ya forman parte del denominado Internet de las cosas.
Por lo que se refiere al Ocio y la Gastronomía, uno de los sectores más castigados por la crisis, las expectativas de reactivación del consumo son positivas, aunque el primero tardará algo más en recuperarse. Las oportunidades de negocio están vinculadas a proporcionar todo tipo de experiencias de alto impacto gastronómico. Lo Foodie es tendencia: nuevos sabores, nuevas formas de degustar los platos tradicionales, donde combinar lo natural con lo exquisito y glamuroso, donde se busca la creatividad unida a la autenticidad (cervezas artesanas) o la pasión por el Food Truck, restaurantes sobre ruedas que combinan la comodidad, la rapidez y una experiencia al aire libre. Como no podía ser de otro modo, regresamos a nuestros queridos bares y restaurantes.
Si podemos librarnos de un modelo económico y productivo basado únicamente en el ladrillo y el turismo, diversificando nuestras industrias y negocios, regenerando el tejido empresarial con creatividad e innovación, el resurgir la economía española será no sólo un anhelo sino algo tangible y real, en un país en el que sobran talento y recursos para multiplicar la eficiencia y proteger lo ecológico.
Buenas perspectivas, allende la fiebre pre-electoral, para la marca España.
Nada volverá a ser como antes. Y podemos añadir, afortunadamente.



