Gracias a la tecnología, dicha experiencia está a punto de ser
transformada en algo mucho más grato. Ahora ya es posible en las tiendas de
Rebecca Minkoff, donde las clientas son recibidas por un espejo interactivo
desde el que pueden encargar un refresco y elegir aquella ropa y complementos que
desean probarse. Una vez allí, si la combinación elegida no nos convence, o si necesitamos otra talla, podremos pedir nuevas prendas, recibiendo además sugerencias personalizadas.
Esta experiencia se irá enriqueciendo a medida que los clientes repitan sus visitas al establecimiento, puesto que sus datos y preferencias quedas registrados. Igualmente tienen la opción de encargar todo lo que se han probado, para comprarlo después on-line, en lugar de llevárselo en ese mismo momento.
Esta experiencia se irá enriqueciendo a medida que los clientes repitan sus visitas al establecimiento, puesto que sus datos y preferencias quedas registrados. Igualmente tienen la opción de encargar todo lo que se han probado, para comprarlo después on-line, en lugar de llevárselo en ese mismo momento.
La
compañía, a partir de los desfiles patrocinados por la firma, ha creado
contenidos que, gracias al Occulus-Rift proporcionan a sus clientes una
experiencia inmersiva, a través de las que realizar también sus compras.
Gracias a la inclusión de la tecnología de vanguardia, la
compañía Minkoff ha aumentado en un 50% sus ventas.
Los siguientes pasos para
hacer avanzar el comercio electrónico de ropa, será incluir escáneres
inteligentes y tecnología en 3D para tomar las medidas de los clientes y
descubrir cómo comunicarnos e interactuar mejor con ellos.
La aventura de ir de tiendas
seguirá siendo una experiencia sorprendente y, gracias a la tecnología, mucho
más grata.
Desde Espaciosquevenden defendemos el lema de que aquel comercio que innova es, sin lugar a dudas, el comercio que ´más crece y sigue lleno de
vida. ¿Innovar?











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