domingo, 29 de mayo de 2011

¡Sorprende a tus Clientes!



La época que nos está tocando vivir está llena de rápidos y constantes cambios, máxime cuando las nuevas tecnologías han empezado a adquirir un importante protagonismo comercial.

Vender era la principal tarea de la lencería de hace 10-15 años. El nivel de éxito se medía por la cuota de mercado, término actualmente reemplazado por el de la «cuota de cliente». Si en el mercado local no se puede crecer, debemos optar por mejorar la satisfacción y lealtad de los clientes.

El consumidor actual dispone de mayor formación e información así como de un mejor nivel de renta. Los hábitos de compra cambian y el cliente se decide por un producto más por su valor añadido que por su propia funcionalidad, de ahí el protagonismo de la imagen comercial entendida como comunicación integral.

La venta puntual de un producto o servicio de forma aislada deja de ser el centro de interés del comercio del siglo XXI. La empresa ha de orientarse más a políticas activas de seducción para aprovechar la relación a largo plazo del cliente: más que de marketing conviene hablar de “clienting”.



Una buena imagen comercial es tan importante como la calidad de los productos y servicios ofrecidos a nuestros clientes. Hemos de contar con un buen arsenal de estrategias prácticas para transformar nuestro establecimiento en un lugar exclusivo a los ojos de los visitantes. El olor, el color, la música, la cuidada colocación del producto pueden inducir en el cliente estados de ánimo favorables a la compra: un marketing sensorial.

El nuevo consumidor cada vez busca ese “algo más” en aquello que adquiere: exclusividad, placer, emoción, autoestima… Ya no compra productos, compra un estilo de vida. Busca en el comprar una forma de ocio, disfrutar una experiencia positiva, una sensación placentera, y a eso es a lo que debe aspirar a ser un negocio como el nuestro.



Hagamos que nuestro establecimiento se transforme en un lugar verdaderamente irresistible, un lugar provisto de un glamour especial, con clase, con encanto, dotado de un gran atractivo, fascinador, sorprendente, hechizante… En pocas palabras, un comercio especial, único, mágico, al que siempre se desea volver.


No hay comentarios:

Publicar un comentario