Una compleja y difícil situación socio-económica como la actual exige del pequeño empresario de comercio disponer de una voluntad decidida de conseguir más resultados pero con muchos menos recursos. De poco sirve la inercia de esperar grandes cambios en la coyuntura económica de manera inmediata o aplicar las soluciones del pasado, que se han demostrado a todas luces más que insuficientes. No valen tampoco la mera aplicación de parches ni resultan balsámicos la autocompasión y los paños caliente. Es necesario poner nuestro establecimiento comercial A PUNTO para competir en un escenario comercial de gran dificultad. Ser pequeño comerciante significa más que nunca ser un gran luchador, capaz de ganarse con tesón, creatividad y buen hacer una supervivencia que desde el gran comercio se le disputa y niega.
Si hay algo seguro en la práctica comercial es la incertidumbre. Con todo, existen comercios que actúan con confianza y excelencia a pesar de un panorama que lleva varios años resultando desalentador.
El pequeño comercio será capaz de capear la actual marejada en la medida que se reafirme en ofrecer al consumidor una imagen de excelencia comercial basada en una cuidada relación calidad precio. Los clientes siguen teniendo deseos y necesidades que satisfacer y elegirán siempre la mejor opción a su alcance. Todo dentro y fuera de nuestro establecimiento ha de transmitir con eficacia esta idea y conectar con el cliente que aún conserva poder adquisitivo: “No lo dudes, somos tu mejor opción”.
Una cuidada imagen comercial es capaz a su vez de transmitir altos niveles de confianza. La desconfianza que padece el cliente actual anestesia su voluntad de consumo. Recuperar la confianza de nuestros clientes va a requerir de mayor esfuerzo por parte del comerciante en estos tiempos especialmente tumultuosos, pero una vez recuperada a niveles adecuados, la voluntad de compra se incrementa, compensando nuestro gran esfuerzo con el tesoro de la fidelización, factor que va a jugar un papel crucial a la hora de resolver quién se queda fuera o dentro del mercado. Sólo sobrevivirán los que cuenten con el apoyo de una clientela sólida, esto es, altamente satisfecha y, por tanto, fidelizada. Toda nuestra imagen ha de estar orientada a conseguir que nuestro cliente esté deseando en volver a comprar.
Una imagen así es un instrumento decidido de supervivencia comercial que no puede dejarse a la improvisación, dada su importancia estratégica. COMERCIOS A PUNTO tiene como prioridad fundamental ayudar al pequeño comercio a tomar las decisiones adecuadas al mínimo coste posible, ofreciendo respuestas concretas y personalizadas, a la medida de las necesidades reales de cada establecimiento comercial.
Su enfoque integral garantiza que nada quede fuera del análisis pormenorizado, contando siempre con el esfuerzo de mejora de cada partipante, única garantía de éxito dentro de la metodología de la consultoría activa.
Poco a poco se va reduciendo el número de establecimientos que pierde el temor a recibir un asesoramiento externo especializado, la mayoría de las veces por considerarlo un lujo fuera de su alcance. Se quiso ver como superfluo lo que hoy se entiende una verdadera necesidad.
El comerciante tiene hoy a su alcance una herramienta poderosa y eficaz. Sólo requiere del valor suficiente para atreverse a ponerla a prueba y exigirle resultados. Es necesario que supere recelos anticuados y se decida a transformar su temor en compromiso activo por mejorar. Los tiempos de incertidumbre como los actuales generan una gran ansiedad y preocupación que nos distrae cuando más importante es que nos mantengamos centrados. COMERCIOS A PUNTO ayudará al comerciante a encarar su situación de partida con objetividad, potenciando lo que ya es bueno y reorientando lo que es mejorable, con un criterio claramente diferenciador.
El cliente debe tener claro que estamos ahí y somos una opción que debe considerar como referente comercial. Hemos venido a jugar y estamos dispuestos, hoy como siempre, a ganar la partida del mercado. La experiencia nos demuestra que sabemos ser parte del equipo del comercio ganador, aquel que apuesta por ganarse al cliente con credibilidad y que día a día se atreve a mantenerse A PUNTO. Aquel que cuando alza se la verja del establecimiento sabe que tiene ante si una oportunidad que no debe desaprovechar.




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