martes, 28 de abril de 2015

Cómo aplicar BIG DATA a nuestro negocio



No basta con hacer que la información del cliente esté más rápidamente disponible, sino que hay que ir un paso más allá, mejorando nuestra velocidad para capturar y analizar, en nuestro propio beneficio, esta información y seamos capaces de poner en marcha nuevos servicios basados en estos datos. Con la rapidez con la que los negocios puedan asumir estos cambios. La velocidad sin control no sirve de nada.

No basta tampoco con ser los primeros, sino que hay que adelantarse a la competencia en dar el mejor servicio, aplicando nuestra estrategia Big Data con sentido común.

¿Cómo podemos reunir, recopilar, analizar y aprovechar toda esa cantidad de información disponible en estos momentos para lograr ser más competitivos, ofrecer un mejor producto y/o servicio y ser más rentables? La respuesta a esa complejidad del Big Data viene de la mano de la tecnología, aunque en ocasiones pueda parecer difícil encontrar ejemplos claros y donde el retorno de la inversión (ROI) sea, si no medible, desde luego sí evidente.

Los 3 ejes principales a considerar dentro de la estrategia de la compañía en el ámbito de Big Data son:
  • Una estrategia basada en infraestructura hardware de nueva generación preparada, por su flexibilidad y escalabilidad, para trabajar con Big Data.
  • Una plataforma software para Big Data a la medida de las necesidades de nuestro negocio, que analice la variedad, volumen y velocidad del 100% de los datos relevantes, ya sea humana, generada a  través de dispositivos o los datos tradicionales de negocio, y nos permita visualizar de forma sencilla su variedad y veracidad.
  • Proporcionar, a través de nuestra experiencia de cliente y la excelencia testeada de nuestra metodología, una calidad de servicio profesional que crean soluciones disruptivas generadoras de valor y diferenciación en los clientes.



UN CASO PRÁCTICO: HOTELES

Imaginemos que usted es el propietario de un hotel en una ciudad turística. Alguien desea realizar una reserva de habitaciones por un periodo de tiempo determinado a través de Internet. Imagínese que, además de tener en cuenta el precio que puede ofrecer (en cuyo cálculo tiene que tener en cuenta diversas variables, como la oferta hotelera de su competencia, la ocupación de su establecimiento y de terceros, posibles ofertas de temporada, etc.), puede conocer un poquito mejor a esta persona que va realizar la reserva gracias a su dirección de correo electrónico. 

Tras haber localizado el perfil de Twitter o de TripAdvisor de dicho potencial cliente, puede analizar, haciendo una búsqueda en todo Internet, cuáles han sido las opiniones que este usuario ha realizado en otros establecimientos y saber, por ejemplo, si valora la posibilidad de que los hoteles tengan accesorios como pueda ser un secador de pelo o que aborrece el edredón nórdico. 

Con toda esta información en su poder, está en disposición de hacer una oferta personalizada y al completo gusto de su potencial cliente. Ahora repitamos esta operación con todas y cada una de las solicitudes de información y reservas que tramite por cada habitación y en cada día del año.


OTRO CASO PRÁCTICO: CÁMARA INDISCRETA

Los circuitos cerrados de televisión (CCTV) instalados en varias localizaciones y que generan enormes volúmenes de vídeos que normalmente utilizan en tiempo real para vigilancia y que, posteriormente, son desechados. Sin embargo, hoy en día, si estos vídeos se almacenan y analizan, pueden ser extremadamente útiles para los negocios.

Así, los sistemas de video vigilancia (SVV) en tiendas que pueden utilizarse para analizar por dónde se ha movido el cliente en la tienda para, posteriormente, reorganizar las mercancías de forma más idónea. En los aeropuertos, el material recopilado por las cámaras de video vigilancia puede analizarse para reducir los tiempos de espera de los pasajeros. Una organización logística puede analizar los vídeos de vigilancia del almacén para conocer los patrones de preparación de pedidos y optimizar el diseño del inventario. 

Además, FNOL (primera notificación de pérdida, de sus siglas en inglés), una compañía de seguros puede registrar y analizar las secuencias del vídeo y ver los procesos para revisar las normas. También en las calles de la ciudad, el material de los circuitos cerrados de televisión puede utilizar para predecir y mejorar los flujos de tráficos. Cámaras integradas en los maniquís del escaparate, aplicaciones... Las posibilidades son infinitas.


UN CASO MÁS: SMARTPHONE Y TABLET

Para un reponedor en un supermercado la información debe representarse con comandos de voz y debe integrar geoposicionamiento a través de reglas de triangulación de antenas y combinación con seguimiento de la dirección MAC del dispositivo en redes wifi, así como unas condiciones de usabilidad especiales para una persona acostumbrada a llevar guantes o tener normalmente las manos ocupadas.

Por otro lado, las pantallas superiores a 6 pulgadas sustituyen a ordenadores portátiles mientras que los dispositivos móviles y redes de última generación 4G disponen de una excelente cobertura tanto de voz como de datos con una calidad de sonido excepcional que permiten una conexión casi continua con alta capacidad de proceso y almacenamiento.




Algo inmanejable si no fuera por la tecnología. Con esa información, obtenida y procesada por Big Data, podemos dar un mejor servicio y atención a este cliente, que seguramente hará una buena valoración de nuestro establecimiento o empresa, haciendo buenos comentarios de la misma y recomendándolo otros de la competencia. Y, lo que es mucho más interesante, seguramente, repitiendo experiencia.

Ya no basta con imaginar soluciones. Hemos de ser los primeros en construirlas. Renunciar a anticiparse, es, una vez más, resignarse a llegar tarde. Look&Feel, la T-Life ha llegado para quedarse.


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