Los 36º que marca el termómetro en el centro de las ciudades en la época estival, no resultan los mejores aliados para retener a los viandantes frente a los escaparates recalentados por el sol, ¡ah! y ayudado por el chicle del asfalto.
Uno de los atributos que poseen los
escaparates como herramienta de seducción, es el uso del "color" que con sutileza convertirá vuestras
exposiciones en pequeños oasis, que mantendrán pegados a nuestros seguidores,
permitiéndonos sumar segundos de su preciada atención sobre el producto,
mientras rebajamos la temperatura
psicológica de su agobio.
Todo esto gracias al empleo cómo fondo de una
imagen refrescante, que da marco al producto comercializado. Si os parece
podemos analizar el ejemplo empleado:
2) Formas
onduladas que definen la ola y colaboran junto con la cualidad del color en la
sensación de movimiento, llegando las refrescantes gotas hasta nuestros
espectadores.
3) La
situación del producto promocionado , avanzando de izquierda a derecha,
incrementa la sensación de velocidad.
4) El
equilibrio del surfista nos implica en la acción, como parte de la historia.
En este proceso actúan diferentes elementos, el color, siempre presente junto con otros mecanismos de atracción, como la iluminación de nuestra fachada y escaparate, lo originalidad de la composición y las técnicas para retener la vista del espectador, a las que mas adelante dedicaremos atención.
Las composiciones de verano se ven reforzadas
por la presencia de los colores fríos en todas sus intensidades abarcando las
gamas de verdes, azules…independientemente de su saturación (colores mas puros
e intensos o bien con mayor mezcla) también las texturas aportaran sensación de
ligereza y frescor, seleccionando para
ello, acabados satinados que reflejan
luz y por tanto frialdad.
Quizás os
preguntéis ¿por que tanto interés en retener a los viandantes delante del
escaparate con este calor? Pues bien, la suma de esos pequeños segundos que
escudriñamos poco a poco en nuestros espectadores, entregándoles "cantimploras
visuales”, incrementa el numero de ventas en el interior
del establecimiento; realizando una
función de captación, invitando con sus argumentos visuales, a quien lo
contempla a una relación más intima con el producto en el interior. ¡A mas
segundos de atención, mayor posibilidades de venta! Todos los medios empleados
para llamar la atención de los espectadores serán pocos para el resultado final,
este juego de seducción para retener sus miradas estará bien compensado.
En este proceso actúan diferentes elementos, el color, siempre presente junto con otros mecanismos de atracción, como la iluminación de nuestra fachada y escaparate, lo originalidad de la composición y las técnicas para retener la vista del espectador, a las que mas adelante dedicaremos atención.
Existen como refuerzo, algunos sistemas que favorecen nuestros mecanismos
sensoriales, como el olfato, impregnando
el ambiente con aromas de hierba recién cortada o sales de mar, que a través de
difusores nos trasladan a lugares anhelados o acompañados por susurros de brisa
y suave sonidos de agua. En este viaje, no deben olvidar los productos (las
compras) adquiridos en vuestro establecimiento.





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